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Triabona

Entrevista a Ricardo Hernández Marrero

Antes de practicar triatlón, entrenabas Vovinam Viet Vo Dao, llegando a ser tres veces campeón de Europa infantil. ¿Qué te decantó por dejar este deporte de contacto y empezar en el triatlón desde cero?

El Vovinam fue mi primer deporte. Desde los 4 hasta las 12 años. Ese deporte me marcó mucho, tuve la suerte de tener un maestro que es como un segundo padre para mí. Patrick Levet me enseño los pilares básicos para conseguir todo lo que me propusiera en la vida. Me enseñó muchas cosas y le estoy eternamente agradecido, le debo mucho. Tenía 4-5 años, era un ¨disco duro vacío¨ y me preparó psicológicamente. Me enseñó a canalizar la rabia para conseguir un propósito, a buscar la perfección en cada ejercicio que hacíamos en Vovinam, y sobre todo, a conseguir una constancia obsesiva para llegar a un objetivo. A ser libre como persona, nunca escuchar la opinión pública y pensar por mí mismo. Obviamente que toda esta enseñanza te la den a esa edad, me marcó para toda la vida, y acordarme de esa época me eriza la piel aún hoy con 28 años.

¿Cuántas horas a la semana entrenas?

Antes cuando competía a nivel internacional entre 20-25h semanales de media anual.

En 2007 debutaste a nivel internacional con la selección española y fuiste campeón de España cadete ¿Recuerdas aquel año como si fuese ayer mismo?

Por supuesto, era mi primer año en serio como triatleta y salió una temporada perfecta. Logrando ser campeón de España cadete y debutando con la selección española en el europeo Youth por relevos en Kuopio (Finlandia). Las primeras veces nunca se olvidan.

El triatlón te ha dado la oportunidad de viajar por todo el mundo desde temprana edad ¿Qué expedición o viaje es el que te trae mejores recuerdos y porque?

El triatlón sin duda me ha dado la oportunidad de viajar por todo el mundo, he podido visitar más de 30 países. De todos me quedo con buenos recuerdos y no sólo por los resultados, de los que me siento orgulloso (en Osaka conseguí mi primera medalla internacional élite, en Marruecos conseguí otra plata, etc.), sino también porque me hizo madurar mucho poder ver en primera persona las típicas cosas que sabemos porque escuchamos, leemos o vemos en la televisión. Sentí el comunismo de Cuba, el machismo en Marruecos, la desigualdad en China o en las favelas de Río, el racismo en Cape Town, la hospitalidad y lo metódicos que son los japoneses… Ver culturas y formas de ser y vivir tan diferentes me abrió mucho la mente y me ayudó a ver la vida desde otras perspectivas, y, sobre todo, a valorar lo que tengo.

¿De las tres disciplinas deportivas del triatlón cuál es la que más dominas y que otra es tu más flojilla?

Depende de la competición y los competidores. En pruebas internacionales mi fuerte es la natación, ciclismo y transiciones. Y mi punto débil la carrera a pie. Sin embargo, en pruebas regionales mi fuerte es la carrera a pie.

En tu categoría Junior fuiste primero de España, 8º de Europa y el 20º del Mundo ¿Qué te decían tus amigos y familiares cuando veían en ti una progresión tan brutal en este exigente deporte?

Eso fue en el año 2010, mi primer año en la BLUME. Me trae muy buenos recuerdos, era un grupo de entrenamiento brutal, un auténtico dream team. La mayoría nos hicimos posteriormente triatletas profesionales. Fueron buenos resultados, llevaba tiempo persiguiendo resultados como estos. En cuanto a mi familia, pues creo que ese año llegó el punto de creerse que sí podía vivir de esto en un futuro. Hasta esa fecha yo creo que no me creían cuando les decía que quería ser triatletas profesional y me insistían continuamente en estudiar. Lo típico.

¿Desde cuándo conoces a Vicente Hernández? ¿Cómo es como rival y como compañero?

Con Chente estuvimos juntos 24/7 durante casi 5 años. Vivíamos en la Blume, estábamos en el mismo equipo, mismas competiciones y siempre los dos canarios compartíamos habitación en los viajes. Nos divertíamos mucho. Chente a primeras parece una persona seria pero cuando coge confianza tiene un buen humor. Nos compenetrábamos muy bien. Como compañero, sólo tengo buenas palabras hacia él. Nos ayudamos mucho, y al ser canarios nos entendíamos a la perfección. En cuanto a rival, nunca lo vi como tal, más bien como compañero de aventuras. Siempre confié en el potencial que tenía, mucha gente dudaba por su físico, pero yo sabía muy bien el motor que tenía, y estaba seguro que tarde o temprano lo sacaría, cuando las lesiones le dieran un poco de tregua. Hoy en día, los resultados me dan la razón y me alegro mucho por él. Estuve en su día a día, cuando estuvo lesionado casi dos años por culpa de la rodilla. Si esa lesión no lo tumbó. Ya nada, ni nadie podrán pararlo. Lo mismo para Tamara. Les deseo lo mejor, y me alegro por sus éxitos. Son buenos amigos y seguimos en contacto, y nos vemos cuando podemos.

Desconozco si alguna vez has hecho un Ironman pero si no es así ¿Te planteas más pronto que tarde hacer uno? ¿Por cuál optarías, por el de Lanzarote?

No he hecho ninguno, no me ha llamado la atención, pero sí he hecho un par de 70.3 Lanzarote y el Challenge de Sardegna (Italia). Siempre me ha gustado más la emoción, la velocidad, la adrenalina, los cambios de ritmo, tener activado los reflejos en la competición y saltar rápido a algún ataque. Eso lo encuentro en corta distancia. No me importaría hacer un Ironman y obviamente, si hago uno, sería el de Lanzarote. Pero esa sensación ya la he vivido en entrenamientos largos, no creo que me atraiga como no me atrajo la media distancia. Además tendría que cambiar los entrenamientos, dedicarle más horas, y no me motiva ese sacrificio ahora mismo. Estoy en otra fase.

Tu mejor puesto en una World Series fue Madrid en 2013 con un 20º puesto, uno de los mejores debut de un español ¿Crees que ha sido la mejor carrera de tu vida?

A pesar de ser un puesto 20, sí creo que fue uno de mis mejores resultados. Fue un debut de ensueño. Entré a esa prueba a última hora, como último español, por lo que la confianza desde la directiva en mí, era nula (sólo entré porque Alistair Brownlee se dio de baja por lesión a última hora). Este fue uno de los días en los que supe canalizar esa “rabia”, como me enseñó mi maestro Patrick, para convertirla en energía que se convertiría en un buen resultado (tercer español, después de Javi y Mario). Desde la federación me decían que era una prueba para disfrutar y aprender. Pero yo sabía que era una oportunidad única para demostrarme y demostrar a la federación de lo que podría ser capaz. Era una prueba de mis características y estaba fuerte, y muy motivado al medirme con los mejores del mundo. Incluso me pude dar el ¨lujo¨ de atacar en bici, aunque sabía que no me iba a llevar a ningún lado, pero quería atacar a los mejores. Luego hice un par de world series más, pero llegaba lesionado o me avisaban a última hora. De esa forma es más difícil hacer un buen papel. Lo que sí tenía claro es que una world series siempre se me daría mejor, por la sencilla razón, de que el segmento de ciclismo es más exigente que en las copas del mundo o copas continentales. En los giros, las arrancadas eran por encima de 800w, incluso 1000w. Esas arrancadas en copas del mundo o copas continentales eran menos frecuentes. Y correr en fatiga se me daba mejor que correr ¨fresco¨.

Dentro del alto nivel, ¿cómo consigues mantener la motivación para poder levantarte todos los días a entrenar y no quedarte en la cama recuperándote de la paliza del día anterior?

Es una motivación que sin querer se convierte en un estilo de vida. Recuerdo que cuando me levantaba con dolor de piernas más te motivaba porque te daba la ¨señal¨ de que estabas entrenando duro. Te sentías realizado. En el alto nivel debes amar entrenar duro a diario, sino, no llegas. Las lesiones, anemias, pinchazos o caídas en competición por ejemplo, también son parte del alto nivel. Superar obstáculos continuamente. El deporte en alto nivel es duro. Se entrena de lunes a domingo, haga calor, frío, llueve o se termine el mundo. Primero sales a entrenar.

Dinos las 3 mejores cosas que te ha dado el triatlón.

Otra perspectiva de vida, conocer gente y tener amigos por todo el mundo. Valores importantes que me sirven para otros ámbitos.

Hace unos años el triatlón canario estaba de suerte con los hermanos Naranjo, Vicente Hernández y tú. Se codeaban con los mejores triatletas nacionales de tú a tú. Parece que esa generación no va a tener relevo por el momento, ¿a qué crees que se debe?

Recuerdo esa época, fue una generación canaria espontánea. En esa época no existía ninguna escuela de triatlón ni grupos de entrenamientos de triatlón en la isla, pero los cuatro coincidimos en que nos fuimos a formarnos a la blume, donde pudimos exprimirnos y crecer. Es una pena que no se vea un claro relevo generacional. Creo que las instituciones o clubes deberían aprovechar a los pocos que hemos llegado al alto nivel y de manera profesional. Tenemos una idea de lo que hace falta para llegar al alto nivel, porque lo hemos vivido en nuestras carnes. Yo quería ser triatleta profesional desde los 14 años y lo conseguí sobre los 20 años. No es cuestión de uno/dos año a tope. Es crear primero la mentalidad e ir haciéndote físicamente poco a poco, buscando la excelencia cada día y que ese intento de buscar la excelencia en cada entrenamiento, se convierta en un hábito. Con pequeños objetivos a corto plazo para conseguir un gran objetivo a largo plazo. Me encantaría emprender en un proyecto en el que pueda transmitir lo poco que he aprendido, tanto para adultos como para niños de cara al futuro. Cuando surjan las posibilidades para hacerlo, lo haré. Estoy en deuda con el triatlón y quiero devolverlo.

Siendo canario y habiendo viajado por casi toda la geografía peninsular, ¿qué opinas de las condiciones que reúnen las islas para la práctica del deporte al aire libre en general y del triatlón en particular?

Canarias es un lugar ideal para practicar este deporte, yo me siento afortunado de ser canario. Teniendo en cuenta que la gente paga por venir a entrenar aquí y hacer sus concentraciones ya lo dice todo. Por eso insisto, relacionado con la pregunta anterior, que no hace falta salir de Canarias para entrenar al alto nivel por ejemplo. Solamente hacen falta unas buenas instalaciones y un proyecto sólido para conseguirlo, con unos buenos guías y un grupo con potencial. A mí me dio pena dejar Tenerife a los 18 años para luchar por mis objetivos. Lo más difícil ya lo tenemos (Clima, carreteras e instalaciones). Pero siempre, lo de fuera parece que es mejor.

El triatlón es un deporte minoritario, individual y que exige muchas horas de entrenamiento, ¿con qué dificultades te has encontrado a lo largo de tu trayectoria para poder vivir de este deporte?

Muchas, lo que pasa que esas dificultades no se ven entrando en meta. En este deporte hay mucho efecto boomerang. Pasa en todos los deportes, pero a diferentes escalas. Si ganas triatlones importantes, te llegan patrocinadores, premios, becas, likes… En resumen: todo tipo de posibilidades. Si empiezas a perder o lesionarte, con la misma fuerza que llega, se va. Lo veo de cerca en mi novia, que el año pasado fue campeona de España sprint élite, y sin embargo este año por una lesión se ve fuera de competición, ya nadie se acuerda y no ha pasado ni un año. Es algo que hay que asumir y afrontarlo bien para seguir adelante. En mi caso por suerte, lo aproveché bien cuando me llegaba. Y cuando se iba ya sabías que se iba a ir, no era una sorpresa. En estos últimos años a nivel internacional iba a pruebas modo ¨all in¨. Si salía bien ganaba un buen premio y una buena repercusión. Pero si me caía en bici, pinchaba o salía un mal resultado, perdía dinero y afrontaba la siguiente carrera con doble presión. Si salía mal esta segunda, pues imagínate. Triple presión para la siguiente jaja. Aunque te acostumbras incluso te llega a gustar. Me gusta competir con presión, me pone.

¿Un deportista profesional que admires y por qué?

En general a los deportistas profesionales que tienen más dificultades que nosotros por los problemas que tienen sus países. Keniatas o sirios por ejemplo. Si ya cuesta conseguirlo en un país con facilidades, no me quiero imaginar en un país en guerra o con excesiva pobreza.

Además de salud, ¿Qué le pides a la vida Ricardo?

Amor de mis seres queridos, que afortunadamente ya lo tengo y seguir teniendo la libertad de poder elegir hacer lo que más me motive e ilusione 🙂

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